El monitor de dosificación emplea un switch de proximidad que se dispara con cada pulso de fluido. La bomba compara el número de strokes de descarga con los pulsos de fluido sensados. Si el flujo no es sensado en 8 strokes o en el número de strokes preestablecidos para la bomba Gamma/L, la bomba para y se genera una indicación de fallo. El monitor sensará pérdida de flujo en caso de que la línea se encuentre vacía, bloqueada o con fugas, o por daño del diafragma. Un monitor de medición proporcional indicará falla para un volumen inferior al 20%, o al valor preestablecido.